Cuando nació la idea de crear un restaurante, quisimos ponerle un nombre especial.
Buscamos un concepto que englobase todo aquello que queríamos
que fuera nuestro restaurante, un compendio de conocimiento, amor
y amistad y que todo eso pudiera sentirse a través de sus
platos. Pensamos muchos nombres y uno tras otro los fuimos desechando,
unos por cursi, otros por incompletos o ya manidos y, en fin,
en esas estábamos cuando entró en el juego el Dr.
Arroyo, psiquiatra, que nos planteó que lo que queríamos
en realidad ya tenía nombre “Areté”
y nos explicó el significado de esa palabra. Quedamos tan
entusiasmadas que inmediatamente se convirtió en el nombre
de nuestro restaurante, ya que entendimos que si se tenía
y se quería la "areté" de la alimentación
se podría conseguir darle al restaurante ese aire distinto,
nuevo y clásico a la vez en el que se conjugaran el amor
el placer, la virtud, el esfuerzo, en resumen el virtuosismo y
la excelencia en nuestro trabajo.
Para los griegos el concepto de areté ligaba el conocimiento
al estudio, el conocer como actitud y habilidad y el estudio como
trabajo y dedicación.
En el restaurante areté han coincidido y seguirán
coincidiendo ambas concepciones, un equipo humano que se encargará
del trabajo y la elaboración, transformando nutrientes
y alimentos en comida, cultura y placer.
La vocación, la ilusión y el esfuerzo necesario
para poder expresar el saber gastronómico lo aporta nestra
jefa de cocina María José Cuevas con su conocimiento,
entrega, estudio e inspiración para transformar aquello,
que para otros es un simple alimento, en un placer y una experiencia
única, una verdadera comunión con el cliente.
En la parte del concepto que se centra en el conocimiento nutricional
está la doctora Carmen Cuevas, médico experta
en dietética y nutrición y profesora de esta materia
en el "Hotel-Escuela Bellamar", que desde hace muchos
años investiga en el conocimiento de como en la intersección
de la comida y lo humano florece la cultura y la salud.
Al concepto de areté se le ha unido el de cocina mediterranea,
ya que esta cocina es una cocina con areté, como demuestra
la longevidad de las personas que consumen este tipo de comida,
a la vez que se respeta la ecología pues se consigue
máxima salud y alimentación con el menor costo
energético y mínimo deterioro de la naturaleza.
Como sabemos la cocina mediterranea usa los productos naturales
de la época y con ellos elabora una comida equilibrada
tanto nutricional como en el aspecto sensorial de la misma.
El concepto de Areté
La areté (en griego
a?et? ) es uno de los conceptos cruciales
de la ética y la política de la Grecia clásica;
sin embargo, resulta difícil precisar con exactitud su
sentido. En su forma más elemental, la areté es
la "excelencia" o "perfección"; la
raiz etimológica del término es la misma que la
de
a??st?? (aristós, "mejor"), que designa
el cumplimiento acabado del propósito o función.
En la Grecia antigua podía hablarse indistintamente
de la areté de un soldado, de un toro o de un navío
—aunque su uso para los objetos inanimados es raro. Sin
embargo, desde la época arcaica estuvo vinculado especialmente
a la posesión de las virtudes viriles, en especial la
valentía y la destreza en el combate. Con este sentido
se conserva en las obras de Hesíodo y Homero; cuando
en la Ilíada Agamenón alaba a Penélope,
lo hace en atención a la cooperación de ésta
con los propósitos de Ulises.
Hacia la época clásica —sobre todos los
siglos V y IV adC— el significado de areté se aproximó
a lo que hoy se considera virtud en general, incluyendo rasgos
como la
μεγαλοψυχια (megalopsyjía, "magnanimidad"), la σοφροσυνη (sofrosyne, "templanza") o la δικαιοσυνη (dikaiosyne, "justicia").
La adquisición de la areté era el eje de la educación
(παιδεια, paideia
del joven griego para converitrse en un hombre.
Huellas de la concepción más restringida de la
era arcaica se pueden ver en el énfasis puesto en la
disciplina y dominio del cuerpo mediante la gimnasia, una de
las actividades principales, y la lucha, pero una formación
acabada incluía también las artes de la oratoria,
la música y —eventualmente— la filosofía.
Si bien la posesión de la areté seguía
por lo general restringida a los varones de la nobleza —llamados
por lo general
nobleza — , aristoi, "los buenos"—,
a quienes estaba reservada la concurrencia a los gymnasia, el
análisis de los filósofos elaboró una sofisticada
teoría de las facultades espirituales. Tanto Platón
como Aristóteles harían de la areté uno
de los conceptos centrales de su doctrina ética.

María José Cuevas Cerveró
Carmen Cuevas Cerveró
Agustín Arroyo García-Cervigón